Título
 TURISMO DE CONFIANZA
 

Lago de Sanabria -La Leyenda



La leyenda del Lago es una narración antigua, originaria de esta comarca de Sanabria  que nos relata cómo surgió el lago de Sanabria.




Sanabria es tierra de leyendas  e historias fantásticas, donde las "meigas", los conjuros, las mascaradas  y el "llobu" tienen un papel protagonista.



Leyenda

La Leyenda de Valverde de Lucerna: El Origen Mágico del Lago
El Lago de Sanabria no solo es un prodigio de la naturaleza; es un lugar donde el mito y la realidad se funden. La leyenda más famosa, que para muchos fue un trágico presagio de lo ocurrido en Ribadelago en 1959, narra el nacimiento de estas aguas.
El Peregrino y el Horno de Pan
Cuenta la tradición que, hace siglos, Jesucristo llegó a la aldea de Valverde de Lucerna disfrazado de un humilde peregrino pidiendo limosna. En una tarde de frío gélido, nadie le prestó ayuda, salvo unas panaderas que estaban cociendo pan en el horno comunal.
Apiadadas, le permitieron entrar a refugiarse y pusieron un poco más de masa en el horno para alimentarlo. Aquella masa creció de forma milagrosa hasta desbordar el horno. Fue entonces cuando el peregrino reveló su identidad y, como castigo a la falta de caridad del pueblo, anunció que la aldea sería inundada. Solo las mujeres fueron advertidas para refugiarse en el monte.
Jesucristo  clavó su bastón en el suelo y sentenció:
"Aquí clavo mi bastón,
aquí salga un gargallón;
aquí cavo mi ferrete,
que salga un gargallete."
El agua brotó con una fuerza imparable hasta anegar por completo Valverde. Solo el horno quedó a salvo, formando lo que hoy conocemos como la pequeña isla del Lago.
El misterio de las campanas
Dicen que, en la noche de San Juan, los de corazón limpio pueden oír el tañido de las campanas de la iglesia hundida. La leyenda cuenta que los vecinos intentaron rescatarlas usando dos jatos (terneros). Uno de ellos estaba fuerte y bien alimentado, pero al otro su dueña le había ordeñado la madre y, al hacerlo, derramó parte de la leche sobre el lomo del animal.
Al intentar sacar la campana, el jato débil no pudo resistir el peso. En ese momento, el jato bien alimentado le dijo a su compañero:
"¡Tira buey bragao!
Que yo tiro por el lomo
de lo que mi madre ha ordeñao."
La campana volvió a hundirse en el abismo, donde permanece esperando a ser escuchada cada solsticio de verano.



"Tira buey bragau
que la leche quí ordeñarum
por el llomu le fue echau
Ven aquí bragau.
-No puedo, quí estoy ordeñau, le contestó"

 

La campana que se hundía le decía a la otra que salía:

"Tu te vas, Verdosa,
yo me quedo Bamba
y hasta el fin del mundo
no seré sacada".

Y esta es la campana que los hombres de bien pueden oír repicar desde el fondo de las aguas la noche de San Juan.

 


¿De dónde viene la historia? El "viaje" de una leyenda
Si creías que la historia de la ciudad sumergida nació aquí mismo, prepárate, porque tiene más kilómetros que un peregrino. El origen real de Valverde de Lucerna es un auténtico "teléfono escacharrado" entre monjes medievales.
1. El culpable: Un monje francés con mucha imaginación
Todo empezó allá por el año 1109. Un monje llamado Aymeric Picaud se fue de viaje a Santiago de Compostela acompañando al Papa. De vuelta, escribió el Codex Calixtinus, que era básicamente la "Guía Michelin" de la Edad Media.
En su libro, Aymeric se puso épico y contó las hazañas de Carlomagno. Decía que el Emperador maldijo tres ciudades que no se rendían. Una de ellas era Lucerna Ventosa. Según él, los muros se cayeron y del suelo brotó un remolino de agua sucia lleno de peces negros que tragó la ciudad.
2. ¿Lucerna en Suiza o en León?
¿Por qué ese nombre? Probablemente Aymeric se "inspiró" en la Lucerna de Suiza. En aquella época se decía que allí estaba el cuerpo de Poncio Pilatos y que había una ciudad sumergida en su lago. Picaud copió la idea y la trajo a la Península.
Al principio, la Lucerna española no estaba en Sanabria, sino en El Bierzo (se cree que se refería al Lago de Carucedo, cerca de las Médulas).
3. El "cotilleo" entre monjes (Cómo llegó a Sanabria)
¿Cómo saltó la historia del Bierzo a nuestro Lago? Pues por pura vecindad monacal. Los monjes de Carracedo (dueños del lago berciano) y los de nuestro Monasterio de San Martín de Castañeda eran todos de la orden del Císter.
Entre rezo y rezo, los monjes se contaban sus historias. En algún momento, la leyenda cruzó la sierra y llegó a Sanabria. Aquí, con el tiempo, el castigo de Carlomagno se transformó en algo más nuestro: la visita de Jesucristo como peregrino para dar una lección de caridad a los vecinos.
4. Unamuno le pone el broche de oro
La leyenda ya era hermosa, pero fue Miguel de Unamuno quien la hizo eterna en 1930. En su novela San Manuel Bueno, mártir, bautizó definitivamente al pueblo como Valverde de Lucerna. Sus versos todavía resuenan cuando miramos el agua en silencio:

"Campanario sumergido
de Valverde de Lucerna
toque de agonía eterna
bajo el agua del olvido..."

💡 ¿Por qué leer esto antes de dormir en el Hostal Martín?
Porque ahora, cuando mires el Lago desde nuestra zona, no solo verás agua. Verás siglos de historias que viajaron desde los Alpes hasta los Pirineos, bajaron al Bierzo y terminaron descansando aquí mismo, en Ribadelago.


 


 
 
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